La belleza es subjetiva. Y como tal, no existe un modelo único. De ahí que las sociedades, a lo largo de la historia, hayan ido imponiendo sus propios ideales. Por eso, esos modelos de belleza han variado en el tiempo. Por conveniencia o convencimiento de lo que es “ideal”.

Lo que ocurre actualmente, es que la belleza ya no es sólo un ideal general, sino que se ha extendido a modelos de belleza concretos. Dentro de un cuerpo “diez” tiene que haber tetas diez, piernas diez, abdomen diez, culo diez, pectorales diez, cara diez, sonrisa diez, etc… convirtiéndonos en esclavos permanentes de cuerpos “mil”.

Ya no basta medir siete cabezas (canon de belleza griego), tener medidas 90-60-90 como en la década de los 90. Ni tan siquiera tener curvas y caderas anchas como en la época de nuestras abuelas y anterior (las delgadas eran repudiadas para el casamiento por ser símbolo de enfermedad e infertilidad) o cuando los penes pequeños que eran considerados signo de madurez y sabiduría en la civilización griega, son válidos hoy en día. Antes quizás se imponían las características imperantes en la mayoría, lo que abundaba o parecía saludable, pero ahora se busca lo imposible, lo raro, para mantenernos dependientes y consumidores.

De uno u otro modo, estas imposiciones han marcado negativamente siempre a la autoestima de las personas no acordes con el modelo de belleza, deseantes de encajar y lograr un estatus en la sociedad. Además de crear un rechazo hacia quienes se alejan de dichos ideales por parte del resto.

Y las vulvas, los coños, conchas, totonas, o como vulgarmente quieras llamarlas, sufren lo que jamás antes se había planteado en ninguna sociedad o civilización: el modelo de vulva perfecta. Para mear y no echar gota. También sería para reírse, sino fuera porque realmente está calando la idea de que existe un modelo ideal, con mujeres pasando por quirófano para recortarse los labios internos, blaquearse la piel de la vulva y alrededor, recontruirse el himen, ponerse botox en los labios externos… una verdadera locura.

Yo siempre contesto de la misma manera. ¿Te impide disfrutar de tu sexualidad? ¿Crees que tu placer se ve afectado por la forma de tu vulva?

Por qué construir un mural

He recibido varias consultas (y no han sido pocas) a lo largo de varios meses sobre la forma y color de la vulva. Preocupaciones por el color de la piel de la misma y de la zona que la rodea, como si tener la vulva más oscura que el resto del cuerpo fuera algo malo o perjudicial. Que los labios internos sean grandes, o que sean pequeños. Que si “tengo el clítoris muy pequeño y no se ve” o “tengo el clítoris muy grande”… y unas cuantas consultas más contrarias unas de otras, lo que indica que rechazamos de forma automática porque nos enseñan que lo que tenemos está mal y debemos desear lo que no tenemos.

Pero creo que lo mejor es comprobar la grandísima diversidad de vulvas que existen. Hay tantas vulvas diferentes como mujeres. Cada una tiene sus características y peculiaridades. Y por eso he creado con ayuda de unas cuantas voluntarias, un mural de vulvas: “El mural de la sonrisa vertical”.

En este mural podrás observar fotografías de unas cuantas vulvas donde es imposible saber la edad de la mujer, si ha tenido partos vaginales y cómo son sus orgasmos. Así que vamos a jugar, si te apetece, para desterrar unos cuantos mitos sobre la vulva perfecta, si su forma afecta a cómo sientes los orgasmos, si tener más o menos partos “afea” la vulva o hace que sientas menos placer, etc…

Debéis saber que el color oscuro de algunas pieles alrededor de la vulva y en la vulva, puede pronunciarse con la edad. En otras mujeres no varía y en otras cuantas no se aprecia diferencia ni zonas más oscuras. Pero de verdad pensáis que eso la hace más o menos bella? De hecho una vulva más oscura que el resto de la piel lo que hace es centrar la atención en esa zona al destacar más. Pero las que no la tienen más oscura tampoco son menos bonitas. Como dije al principio, la belleza es subjetiva.

Respecto a los labios internos más grandes y prominentes, tienen una ventaja muy placentera. Por un lado, en el sexo oral permiten ser succionados y jugar con ellos con los dedos a modo de masaje, y por otro lado, durante una penetración, al ser más grandes van a ser arrastrados en el vaivén de la penetración tirando del capuchón del clítoris masajeándolo durante el coito. Y las que tienen unos labios pequeños o casi inexistentes, van a permitir un deslizamiento más suave que puede proporcionar un roce muy placentero y directo con la entrada de la vagina. Así que no hay que preocuparse por no tener lo que nos dicen que hay que tener, y aprender a sacar ventaja de lo que sí tenemos.

¡Amemos nuestras vulvas!

Apartar la mirada y el placer de lo que somos, tenemos y sentimos, nos hará tristes, inconformistas y producirá ansiedad. Hay que amar nuestras formas, nuestro cuerpo tal y como es, para aprender de él y potenciar su placer. Así que os propongo Dos cosas:

Primero

Una es observar el mural de vulvas de más abajo y comprender la diversidad que existe (de 35, ¡ninguna es igual!). Esas vulvas van desde los 23 años hasta los 55. Y las hay de España, Venezuela, México, Chile, Argentina, Perú, República Dominicana… Muchas han tenido partos vaginales, otras no, otras solo uno, otras tienen orgasmos de todos los colores, alguna no ha experimentado nunca uno, otras sólo a través del clítoris… ¿y podrías adivinar cuál es cuál? Evidentemente NO.

Por eso mismo, el modelo de vulva que nos venden no te va a proporcionar más o menos placer. Porque quizás la vulva del mural que más te guste puede ser la que menos placer tiene y viceversa. Puedes creer que necesitas operarte los labios internos porque se ven feos y resulta que las vulvas con mayores labios son las más votadas por las demás… Así que obsérvalas, agarra un espejo, mira la tuya y quiérela.

Segundo

Y lo segundo que os propongo, es contestar al siguiente cuestionario observando también el mural, anónimo, para conseguir más datos sobre lo que pensáis respecto a las vulvas, dar más visibilidad a la diversidad y demostrar que ninguna vulva es más bella que otra ni que existe un modelo concreto que te hará “más mujer” ni más sexual:
Cuestionario La belleza de la sonrisa vertical

Dentro de una o dos semanas, cerraré el cuestionario y os escribiré otro post con los datos recogidos y mi reflexión al respecto.

Gracias por participar.

Sergio Fosela