Sexo Anal

Sergio Fosela

Sexólogo. Terapia sexual y de pareja. Especializado en sexualidad femenina. Escritor. Docente máster sexología UEMC de Valladolid.

1 octubre, 2014

De vez en cuando, leo en internet distintos y variados artículos con consejos para practicar o iniciarte en el sexo anal. Y curiosamente, casi todos están muy enfocados a la mujer. Está claro que muchos de estos consejos pueden aplicarse a cualquier hombre, pero llama la atención que a veces se nota claramente que atiende a la fantasía y deseo de hombres heterosexuales por metérsela a sus parejas por el culo.

Porque esa es otra. Aunque no tiene por qué ser así, lo que llega y más se escucha es que el hombre es el que tiene ese deseo en la pareja y el que lo suele proponer siempre. Entonces, yo me pregunto… Si es el hombre el que más desea hacerlo, el que más propone a la mujer esta práctica sexual, el que más insiste en que le dejes el culo para follártelo (a veces de manera casi agobiante) y el que sueña con ello… ¿por qué estos artículos no están enfocados al hombre, y su consejos hechos para enseñarles que lo que ven en las películas porno NO es real, que no es llegar y enchufarla?

Parece que estos artículos lo que intentan es más convencer a la mujer de que se dejen hacer porque van a disfrutar muchísimo que otra cosa.

Otros artículos más profesionales, que son muy buenos porque te informan de algo necesario y útil como son las medidas de higiene y protección ante ETS a tener en cuenta antes de practicar el sexo anal, se quedan después en poco más que algunos consejos como utilizar lubricante, qué juguetes son idóneos para ir acostumbrando al ano a la penetración, etc…

Yo acudí hace meses a una charla sobre el sexo anal impartido por una sexóloga donde curiosamente fui el único hombre que había allí. Es como si en el sexo anal habría que enseñar a la mujer a cómo dejarse penetrar. Curioso. Y ya está. Es como si la mujer fuese quien tuviera que convencerse para satisfacer el deseo de sus parejas.

Una mujer llego a confesar que estaba allí para que su novio la dejase en paz y viera que ella hacía por aprender para dejarse follar el culo. Pero sólo para que se callara pues ella no pensaba nunca dejarle. Otras mujeres estaban allí por curiosidad, y otras porque lo había intentado en varias ocasiones pero les había dolido (en ocasiones mucho) y sus parejas les habían dicho que es que tenía que doler… Pero la charla, a pesar de estas declaraciones, seguía por los derroteros antes mencionados: Normas básicas de higiene, protección, cómo utilizar los “pluggins” anales y cuáles son los adecuados…

Yo personalmente sigo alucinando… Se enseña a la mujer a ser penetrada por el culo y encima debe aprenderlo ella sola… Y lo único que se les dice ante sus dudas, su dolor, su “por el culo ni el bigote una gamba” es repetir una y otra vez los mismos consejos. Porque claro, ellos tienen la gran técnica dominada: Me empalmo y te la meto hasta que me corra. Y ya…

¡Pues los cojones de un grillo mezclado con caca de ñú! Yo entiendo que las sexólogas en estas charlas se dediquen a la información básica y quien quiera saber algo más, acuda CON SU PAREJA a consulta y entonces resolver el caso particular de forma independiente… pero joder, al menos mentalizarnos de cambiar el enfoque de las charlas y artículos escritos.

NO hay que convencer a la mujer a nada, ni darle consejos de cómo puede ir dilatando su culo para que el bruto de su novio se la meta sin piedad y minimizar los daños… Porque señores y señoras que escriben estas cosas… aunque se le ponga en el culo a una mujer la producción de un año de aceite de oliva y otro tanto en la polla del hombre, que sí, que eso va a resbalar como anguilas y seguramente entre hasta dentro sin contemplaciones, pero el placer está entre las orejas… y si yo tengo miedo, si yo no estoy deseosa ni preparada para que me metan nada… aunque resbale como si nada por la ayuda del lubricante, dolerá… y mucho. Y hasta muchísimo porque mi ano seguirá sin estar preparado ni con ganas.

Hagamos estos artículos para concienciar a los hombres. Escribámoslos para que esas mujeres puedan llegar y decir: “¿Cariño quieres culo? Pues léete esto o ve a esta charla, cenutrio.” Enseñémosles a crear la curiosidad en la mujer, a que poco a poco vayan asociando el placer con las caricias, lametones y dedos en el culo. Que vayan aprendiendo que es una parte más del cuerpo que puede sentir placer, excitarlas y hacerles mojar las bragas si se estimula como se puede estimular el propio coño.

Mucho se habla ya de que el clítoris no es un simple botón de encendido al que se le puede tocar, acariciar, morder y chupar porque sí, sino que debe tratársele con cariño y cuidado… ¿pero el culo de una mujer no? ¿Ahí debe ser la mujer la que tiene que aprender a relajarse y si duele, aguantarse porque al final, se supone que el dolor pasará a ser placer con el tiempo? ¿Estamos locos?

Si quieres follarte el culo de una mujer… Menos pelis porno, más sensibilidad, más inteligencia, más paciencia, más cariño y amor y más formación. La mujer no tiene porque someterse y ser ella la que aprenda a “dejarse”. Aprende tú a ser menos cromañón. Una mujer a la que se le practica el sexo anal con mucha mucha delicadeza y despertando su deseo, al final podrás follarle el culo como si fuera un coño. Sobre los orgasmos ya hablaremos otro día. Que haberlos haylos.

Es sorprendente ver a cada vez más mujeres preocuparse por el sexo anal y querer practicarlo tanto por experimentar y conocer otros tipos de placer, como por satisfacer a sus parejas… pero no se ven hombres con ganas de aprender a practicar un sexo anal seguro, placentero para ambos, preguntando a su pareja sus sensaciones y seguir su ritmo, etc…

Y cada vez son más las mujeres que no sólo lo practican sino que admiten practicarlo sin miedo ni vergüenza ninguna, y todas coinciden en lo placentero que es y lo mucho que les gusta. Que es todo un descubrimiento para ellas. Pero esto no significa que después de escuchar o leer algo así, vaya tu pareja y te la meta sin contemplaciones. Gusta, sí, pero despacito…

Y si tú quieres sexo anal sea por el motivo que sea, pero tu hombre no quiere ser delicado… Mujeres del mundo, compraros un arnés, metérsela a traición por el culo como hacen ellos y cuando se les pongan los ojos en blanco les decís: “Tiene que doler un poco cariño, relájate. Y si no sabes, hay una charla para que aprendas cómo hacerlo. Te cojo cita”.

¡Sexitivízate!

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3 Comentarios

  1. Anonymous

    Disculpen la expresión pero hay hombres q son tan bestias que te la meten sin contemplación hasta te sacan sangre 🙁

    Responder
    • @MasajeyMujer

      Efectivamente. Y no hay nada que disculpar por desgracia existe esa realidad aún. De ahí que lo reivindiquemos desde aquí.

      Responder
    • Anonymous

      Jjajjajaja, ole, ole y ole. Con dos ovarios 😉

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