Olor corporal y atracción sexual

Sergio Fosela

Sexólogo. Terapia sexual y de pareja. Especializado en sexualidad femenina. Escritor. Docente máster sexología UEMC de Valladolid.

28 mayo, 2015

El olor natural define la esencia de una persona y además puede desencadenar un vivo deseo en otras personas.

olor y deseo

El olor corporal es muy importante a la hora de producir atracción o deseo sexual, aunque no se le suela dar apenas importancia a la hora de ligar. De hecho solemos enmascarar nuestro olor natural con jabones, perfumes y desodorantes, perjudicando nuestro atractivo sexual natural. Apostamos todo a la imagen exterior: Forma de vestir, de hablar, peinado… Pero todo esto aunque se pueda simular, aunque se pueda “fabricar” con un poco de dinero y de entrenamiento no puede compararse al poder que genera el olor corporal natural.

La sensualidad es la capacidad de generar placer a través de los cinco sentidos. Por lo tanto, si vestimos con ropas caras, nos maquillamos, peinamos y usamos el estilismo, podemos atraer a muchas personas porque nuestra imagen provocará placer visual. Hay personas que utilizan su voz para ligar, su forma de hablar correcta y usando las palabras adecuadas en cada momento, provocando placer a través del oído y atrayendo a muchas otras personas. Es innegable este hecho. Pero cuántas veces, personas que ligan por las redes que se han visto por videollamada, que se agradan tanto visual como por la forma de ser y de hablar, conciertan una cita para conocerse en persona y follar (evidentemente es la razón para quedar) y resulta que no hay encuentro sexual. Porque toda excitación previa desaparece. Porque resulta que al acercarnos a esa persona aunque parecía prometer, nos desilusiona y no tenemos ni idea de por qué.

Y a veces como no somos capaces de entenderlo o de escucharnos y de “hacer caso a nuestro olfato”, y como esta persona nos llevaba tiempo atrayendo y fuimos a la cita con ganas e idea de acostarnos con ella, pues lo hacemos a pesar de haberse apagado la atracción. ¿Y el resultado? Pues que nos llevamos un gran descontento sexual.

Incluso esto suele ocurrir también en personas que buscan estar en pareja como sea, que deciden entrar en una relación “porque me trata bien” “porque me quiere mucho” “porque es buena persona, guapa y tiene pocos fallos”… en definitiva, porque es una buena opción. Pero luego nos extraña que el deseo sexual por esa persona no sea alto y no entendemos el descontento sexual que sentimos cuando siempre hemos sido muy sexuales. Hasta podría causarnos infertilidad, pues la atracción por olor también tiene como misión la elección de una pareja adecuada para dar una descendencia genética fuerte.

El ejemplo también podemos verlo cuando un miembro de la pareja que después de muchos años de relación y amor decide romper (o que no rompe pero llevan mucho tiempo llevándose mal) dice: “No puedo soportar su olor”. Y es que nos puede repeler un olor a la primera o nos puede repeler después de un tiempo aunque antes nos atrajera. El olor como dijimos al principio nos define, y como tal es parte importante también del proceso de enamoramiento y/o desencanto, no sólo de la atracción. Tanto de forma inconsciente (feromonas) como de forma consciente (sudor, aliento).

Aunque son muchos los factores que influyen en la atracción (por supuesto) nuestro olor corporal tiene más importancia de la que creemos. El olfato es primario y como tal, no es gobernado por la razón ni se le puede condicionar, por lo que si le hacemos caso, nos puede ayudar mucho a la hora de elegir pareja. Quizás de aquí la importancia de intentar «engañarlo» con colonias, para aumentar las probabilidades de éxito a la hora de ligar.

¿Y qué tiene que ver todo esto con la energía sexual? Pues todo. Olor, atracción, deseo, sensualidad… todo se alimenta y se desarrolla a partir de la energía sexual. Y cuanto más aumentemos nuestra energía sexual más sensuales seremos, más potenciaremos nuestro olor corporal y más deseo podremos provocar. En determinados momentos hasta provocaremos una atracción más consciente de nuestro olor. La mayoría de las veces es sutil, casi imperceptible pero si logramos desarrollar nuestra sensualidad a través de la energía sexual, más fácil será que alguien nos huela y nos diga: «uhmm que cachond@ me pones! Y es que un olor nos puede excitar muchísimo.

A todos y todas nos ha pasado alguna vez que nos hemos sentido atraídos por una persona totalmente desconocida y que a priori no entra en nuestro “prototipo”. Y eso lo causa el olor natural. Cuanto más trabajemos nuestra energía sexual más atraeremos sin razón aparente. Más sensuales seremos.

Y es que una persona con la energía sexual fluyendo libremente y desarrollándose constantemente, es capaz de desatar sentimientos positivos en otras personas y es más propensa a generar atracción.

Así que recordad, ¡sed sexitiv@s!

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2 Comentarios

  1. Carmen Barba Garrido

    Recuerdo, Sergio, un debate en el que nos amonestabas por obsesionarnos con el olor de la vagina y por el exceso de higiene para mitigarlo/ocultarlo. Desde entonces, no solo ya ni le doy importancia sino que además he dejado de utilizar las salvabraguitas, tan contraindicadas por alterar el pH de la vagina a causa de su perfume.
    Los olores corporales inconscientes son nuestros afrodisíacos personales e intransferibles y no se deberían alterar con perfumes artificiales. Otro cantar son los olores que tan acertadamente adjetivas como conscientes y que fácilmente pueden convertirse en malolientes como el cabello, el sudor de las axilas o de los pies.
    Una entrada genial que voy a compartir en mi muro. Por cierto, curiosamente la protagonista de mi novela se hace destilar y embotellar sus feromonas para conquistar a los hombres que necesita para conseguir su objetivo…

    Responder
    • Sergio

      Gracias Carme. Efectivamente, una cosa es el olor natural y otra la falta de higiene.
      Y en cuanto a tu novela, habrá que comprarla en cuanto salga al mercado. Porque yo quiero un ejemplar firmado por tí!

      Responder

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